domingo, 9 de junio de 2013

Calor que te torras

Es domingo y hace un calor que se te va la olla.
 31 grados, pero la sensación térmica es de 35, porque el aire que sopla (cuando sopla) es super caliente.
Eso sí, hace un día precioso, y yo, como gallega que soy, estoy encantada con este tiempo.
Lo de estar en camiseta por la noche, y en chanclas todo el día, es maravilloso.
El calor empezó hace tres semanas, y ya no para. Hace siempre bueno, aunque yo me sigo preguntando siempre, ¿hoy lloverá?, Coruña me ha traumatizado. 
Pero no, aquí nunca llueve, sólo dos días cada dos semanas. Pero este verano maravilloso es breve porque creo que en Julio ya empieza el diluvio universal, y ya no para hasta finales de Agosto. Me pego un tiro. Menos mal que en Julio ya nos volvemos, y espero que directos a la playa. Porque estar aqui con este calor y saber que no hay escapatoria, que no hay playa por ningún lado, es una crueldad.
No sé porque alguien elegiría voluntariamente vivir en un sitio en el que hiciera muchisimo calor y no hubiera playa.
Pero que tontería es esa!

Hoy he tomado el sol en el jardín, que tiene esta pinta.
 









Quien lo iba a decir, con lo chungo que parecía en invierno. Desde luego, no sé nada sobre la naturaleza,
yo pensaba que estaba todo muerto, y ya ves, ha sido salir el sol, y ahora tenemos un vergel.
Casi cortamos unos matojos horribles que al final resultaron ser unas plantas preciosas que dieron un montón de mini rosas blancas.

Por lo menos ahora ya sé que no todo es esta vida es de hoja perenne.


martes, 4 de junio de 2013

Gyeongbokgung Palace

En Mayo abrieron uno de los Palacios durante la noche, Gyeongbokgung Palace. Normalmente cierran a las 18.00 h. y la última entrada es a las 17.00 h.
Yo ni me enteré, pero acabo de encontrar fotos en un blog. La verdad es que Seúl es precioso, lo voy a echar mucho de menos.





viernes, 31 de mayo de 2013

Korean girl (nueve años)


Cerámica coreana y demás

El otro día fuimos a Ichon, a dos horas de Seúl, donde se fabrica mucha de la cerámica tradicional coreana que se vende en Corea. Está lleno de pequeñas fábricas, y estudios y tiendas donde los artistas venden su cerámica. Fuimos a casa de un tipo que parece que es famoso y que ganó un premio con un plato.
Es el hermano de la mejor amiga de Sally, nuestra coreana.
Vivían en un sitio guay, al lado de unos arrozales. Hacía 30 grados, y se caían los pájaros del cielo. Nos enseñó su estudio, y como trabajaba, y luego nos invitó a un té que tenía guardado desde el 97, una joya de té. A mi me sabía a tierra.
 



























Una alegre fiesta

Un masaje coreano es como una paliza. Tu te crees que te vas a relajar, todo lo indica desde luego, la musiquita, el olor a flores, la camilla estupenda...y de repente, aparece la coreana bajita y fornida, y ya verás ya.
Tu cierras los ojos, y te relajas, y de repente, zasca! todo el codo en el medio de la columna. Empieza clavándote los codos, para luego amasarte con el antebrazo, que aunque parezca guay, es también un horror.
Sólo usó las manos para clavarme las uñas en las yemas de los dedos. Eeeeeeh....señoraaaaaa!!!
Pero que es esto!! yo casi salgo corriendo. Me recordó a cuando me hice el masaje de pies en china, que casi le pago en doble para que parara, vaya infierno...
Me masajeó hasta las orejas, fué una pesadilla, no sabía que podían doler tanto las orejas.
Todo el masaje fué con los codos, lo juro, horrible. Eso sí, al día siguiente estaba estupenda.
Habrá que repetir! 



Korean guy


sábado, 18 de mayo de 2013

El cumpleaños de Buda

El viernes pasado fué el cumpleaños de Buda, y se celebró durante toda la semana.
El sábado pasado, había exhibición de lámparas de papel en los templos. Luego se sacaban a la calle en una larga procesión en la que podía participar todo el mundo, y en la que de hecho, estaba todo Seúl.
Nosotros nos fuimos a un templo budista que está al sur del río Han, y que es uno de los más bonitos.








Mientras estábamos allí, una gente que estaba en el templo nos invitó a ir con ellos a la procesión. Había buses gratis para el público que salían en media hora hacia el centro de Seúl, donde empezaba la procesión.
Así que nos apuntamos, estaba a una hora en metro, no había discusión. Nos dieron unas lámparas para que lleváramos en la procesión, un gimbap (un maki coreano), una botella de agua, y un bollo relleno de pasta de habas dulce. Para el camino, que es muy largo. Pos vale.


Nos dormimos en el bus, porque hacía como 26 grados.
Y cuando llegamos, le dimos las lámparas a unas niñas, y cogimos sitio para ver la procesión.
Había un ambientorro estupendo, estaban todas las ajummas con sus mejores galas y guardando sitio desde hacía dos horas. Estaban nerviosísimas, y yo diría, que algunas, bastante borrachas.

















































La procesión empezó a las 19.30, cuando el sol se está poniendo, y terminó a las 21.30. Durante esas dos horas, no paró de pasar gente, nunca había visto una procesión tan larga, fué increíble.
La gente estaba contentísima, cantaban y saludaban a todo el mundo, y las ajummas se levantaban de las sillas para bailar. Estuvo genial.