sábado, 18 de mayo de 2013

Mi peluquera

Mi peluquera se llama Anabel. Es gordita, coreana, y no habla ni papa de inglés, así que si ya es una odisea explicarle a un peluquero exactamente lo que quieres en español, imagínate en coreano...
No sé como, pero nos entendemos perfectamente.
Ya he ido dos veces, y la verdad es que los peluqueros coreanos, se toman muy en serio su trabajo.
Para empezar, no te hablan, era yo la que empezaba todas las conversaciones. Es muy raro estar en la peluquería y no marujear un poco.
Pero nada, ahí no te siguen el rollo, así que me tuve que callar, total no me entendía ni dios...  
Son unos perfeccionistas bárbaros, están una hora contándote el pelo, peinándote, repasando y volviendo a repasar...que no quede ni un pelito por ahí.
Cuando llegas te sacan de Ipad, y venga a ver fotos de cortes de pelo, así es super fácil elegir el tuyo.
Y cuando te lavan el pelo, te hacen masaje, como en Monet!

Corean style guys

 
   

viernes, 10 de mayo de 2013

No tengo mucho que contar, solo que nos hemos comido los primeros helados del verano.
Aqui no se nadan con coñas, pasamos de 15 grados a 26, y parece que así se va a quedar...
Por mi, genial.


Mañana es el cumpleaños de Buda, parece que se va a montar parda. En el barrio de los monjes, en Jongno, hacen carrozas, y es el festival de las lámparas de papel, que las hacen bien bonitas los monjes.
 

martes, 7 de mayo de 2013

Housewarming party

El domingo hicimos una fiesta en casa, una Housewarming party que se llama, en inglés, pero tiene su nombre en coreano también. Es una fiesta que haces cuando te mudas de casa, para enseñársela a tus amigos, que te traen papel higiénico y detergente como obsequio. O sea nada que ver, la hicimos por las flores del jardín y para estreñar la barbecue, pero trajeron papel higiénico y detergente igual. Por mi, de puta madre. La cosa empezó a las 17.00 de la tarde y los últimos se piraron a las 5:00 de la mañana, así que se podría decir que fué todo un éxito.







Había de todo, coreanos, franceses, brasileños, americanos, mexicanos, y un español además de nosotros dos.
A las 20.45 la policía ya había llegado. Eso si, muy riquiños, esperaron en la puerta hasta que se les invitó a entrar.
Así que nos metimos todos pa dentro y se montó parda en mi habitación. 
 




    Hay que hacer otra ya!

 

lunes, 6 de mayo de 2013

Everland

La semana pasada fuimos a Everland, que es un parque de atracciones como a una hora de casa.
Es como un amago de Eurodisney, pero sin ser de Disney, así que los muñecos dan un poco de grima, y es bastante más pequeño.
Hizo un día increíble y nos pasamos casi todo el tiempo haciendo colas de una hora para montarnos en las atracciones, pero aún así, lo pasamos muy bien.
Estar en un parque de atracciones es como marcharte del país, no sabes muy bien donde estás, pero ya no estás en casa, todo es muy raro, y te olvidas de que día es y de que es lo haces en tu vida. Mola muuucho.





















 Había millones de excursiones de niños de todas las edades. Niños pequeños que iban cogidos de la mano en parejas, todos con su chandal de distinto color, según el cole. Riquiñisimos.




Había una atracción que era como un pequeño safari, una cosa terrible. No sé porque fuimos, si estamos totalmente en contra de este tipo de cosas, pero una vez pagada la entrada al parque, no pudimos negarnos a ver animales.


Esta es la peor montaña rusa que he montado en mi vida, pero no por cutre, sino por el miedo que da.
Grité tanto que se me fué la voz y estuve afónica dos días. Un horror. Cuando salí sólo quería ir a decirle a la gente de la cola, que por dios no se montaran, que era un horror. No sé a cuantos kilómetros por hora íbamos, pero imagínate una caída libre y además a toda leche. NI puta gracia. A Luis le encantó, claro.


 
Y por la noche, música y cabalgata de luces.




sábado, 27 de abril de 2013

Sokcho y Seoraksan

Este fin de semana nos fuimos a Sokcho, una ciudad costera que está al Nordeste, o sea, al ladito de la frontera, uuuuuh
Sokcho es el típico sitio turístico que se peta en verano por las playas pero que cuando hace malo y todavía no hay turistas, es como una ciudad fantasma. Es como ir a Salou en invierno.

Está lleno de "Moteles del amor", que es como le llaman aqui a los hoteles baratos a los que van las parejas, tienen neones de colores y te dan un condón cuando llegas
Doy fe.

Pero una vez superado este choque, te pones a caminar y a investigar, y luego no está tan mal.
La situación es perfecta porque está todo rodeado de mar por un lado, y por las montañas al otro.
  

Las playas no son las mejores del mundo, pero por lo menos pudimos disfrutar del mar, y no había nadie en ningún sitio! 




En Sokcho se dedican a la pesca, y lo más típico es el calamar. Nosotros nos lo comimos, claro, relleno de verduras y fideos, rebozado, frito, y cortado en rodajas. Una maravilla.






A que parece Coruñiña, nos dió una morriña...



En el dique estaban las ajummas, las señoras coreanas, gritándote y tirándote de la manga para que les compres el pescado. Lo tienen ahí en peceras, escoges el que te gusta, te lo cortan, y te lo comes ahí, crudito. Sashimi del fresquito.





Había muchas estrellas de mar, por todas partes, dentro y fuera del agua. La mayoría, muertas fuera.
Se enganchan en los cebos, así que los pescadores las sacan y las dejan ahí

 Hacia el interior nos encontramos con un lago enorme, precioso, lleno de garzas y con un camino todo alrededor.
Se puso a llover, pero pudimos disfrutar de una puesta de sol muy bonita y una luna todavía más increíble.








El sábado fuimos al parque Nacional de Seoraksan, que está a 20 minutos en bus de Sokcho.
Fué una maravilla estar de nuevo en la naturaleza. Eso sí, con miles de coreanos full-equip para hacer senderismo.
Así vayan al parque o a la montaña, se ponen su equipo de montaña marca North Face, Red Face, Polo Neck Face, The Noble Face...Tanto lles da.
Subimos una montaña, que ya le llegaba, nivel medio-alto, y estaba petao de ajummas y señores mayores, niños...yo flipo, los coreanos son unos machotes.
Si a veces en los parques nos encontramos a gente super mayor haciendo flexiones  









Esta montaña se llama Ulsanbawi. Hay una leyenda que cuenta que un Dios llamó a todas las montañas de Corea a unirse y formar la montaña más bonita de Corea, en el Norte. Ulsanbawi recibió ese nombre porque era el pedazo de montaña que representaba a Ulsan, al Sur de Corea. Pero debido a sus picos y su forma tan compleja, se quedó rezagada y cuando llegó ya no había sitio. Entonces se fué a dormir a Seoraksan y se quedó enamorada del paisaje, con lo que decidió quedarse allí.
En el Norte, donde supuestamente debían unirse todas las montañas, está la que dicen es la montaña más bonita de toda Corea.