sábado, 18 de mayo de 2013

El cumpleaños de Buda

El viernes pasado fué el cumpleaños de Buda, y se celebró durante toda la semana.
El sábado pasado, había exhibición de lámparas de papel en los templos. Luego se sacaban a la calle en una larga procesión en la que podía participar todo el mundo, y en la que de hecho, estaba todo Seúl.
Nosotros nos fuimos a un templo budista que está al sur del río Han, y que es uno de los más bonitos.








Mientras estábamos allí, una gente que estaba en el templo nos invitó a ir con ellos a la procesión. Había buses gratis para el público que salían en media hora hacia el centro de Seúl, donde empezaba la procesión.
Así que nos apuntamos, estaba a una hora en metro, no había discusión. Nos dieron unas lámparas para que lleváramos en la procesión, un gimbap (un maki coreano), una botella de agua, y un bollo relleno de pasta de habas dulce. Para el camino, que es muy largo. Pos vale.


Nos dormimos en el bus, porque hacía como 26 grados.
Y cuando llegamos, le dimos las lámparas a unas niñas, y cogimos sitio para ver la procesión.
Había un ambientorro estupendo, estaban todas las ajummas con sus mejores galas y guardando sitio desde hacía dos horas. Estaban nerviosísimas, y yo diría, que algunas, bastante borrachas.

















































La procesión empezó a las 19.30, cuando el sol se está poniendo, y terminó a las 21.30. Durante esas dos horas, no paró de pasar gente, nunca había visto una procesión tan larga, fué increíble.
La gente estaba contentísima, cantaban y saludaban a todo el mundo, y las ajummas se levantaban de las sillas para bailar. Estuvo genial.

Mi peluquera

Mi peluquera se llama Anabel. Es gordita, coreana, y no habla ni papa de inglés, así que si ya es una odisea explicarle a un peluquero exactamente lo que quieres en español, imagínate en coreano...
No sé como, pero nos entendemos perfectamente.
Ya he ido dos veces, y la verdad es que los peluqueros coreanos, se toman muy en serio su trabajo.
Para empezar, no te hablan, era yo la que empezaba todas las conversaciones. Es muy raro estar en la peluquería y no marujear un poco.
Pero nada, ahí no te siguen el rollo, así que me tuve que callar, total no me entendía ni dios...  
Son unos perfeccionistas bárbaros, están una hora contándote el pelo, peinándote, repasando y volviendo a repasar...que no quede ni un pelito por ahí.
Cuando llegas te sacan de Ipad, y venga a ver fotos de cortes de pelo, así es super fácil elegir el tuyo.
Y cuando te lavan el pelo, te hacen masaje, como en Monet!

Corean style guys

 
   

viernes, 10 de mayo de 2013

No tengo mucho que contar, solo que nos hemos comido los primeros helados del verano.
Aqui no se nadan con coñas, pasamos de 15 grados a 26, y parece que así se va a quedar...
Por mi, genial.


Mañana es el cumpleaños de Buda, parece que se va a montar parda. En el barrio de los monjes, en Jongno, hacen carrozas, y es el festival de las lámparas de papel, que las hacen bien bonitas los monjes.
 

martes, 7 de mayo de 2013

Housewarming party

El domingo hicimos una fiesta en casa, una Housewarming party que se llama, en inglés, pero tiene su nombre en coreano también. Es una fiesta que haces cuando te mudas de casa, para enseñársela a tus amigos, que te traen papel higiénico y detergente como obsequio. O sea nada que ver, la hicimos por las flores del jardín y para estreñar la barbecue, pero trajeron papel higiénico y detergente igual. Por mi, de puta madre. La cosa empezó a las 17.00 de la tarde y los últimos se piraron a las 5:00 de la mañana, así que se podría decir que fué todo un éxito.







Había de todo, coreanos, franceses, brasileños, americanos, mexicanos, y un español además de nosotros dos.
A las 20.45 la policía ya había llegado. Eso si, muy riquiños, esperaron en la puerta hasta que se les invitó a entrar.
Así que nos metimos todos pa dentro y se montó parda en mi habitación. 
 




    Hay que hacer otra ya!

 

lunes, 6 de mayo de 2013

Everland

La semana pasada fuimos a Everland, que es un parque de atracciones como a una hora de casa.
Es como un amago de Eurodisney, pero sin ser de Disney, así que los muñecos dan un poco de grima, y es bastante más pequeño.
Hizo un día increíble y nos pasamos casi todo el tiempo haciendo colas de una hora para montarnos en las atracciones, pero aún así, lo pasamos muy bien.
Estar en un parque de atracciones es como marcharte del país, no sabes muy bien donde estás, pero ya no estás en casa, todo es muy raro, y te olvidas de que día es y de que es lo haces en tu vida. Mola muuucho.





















 Había millones de excursiones de niños de todas las edades. Niños pequeños que iban cogidos de la mano en parejas, todos con su chandal de distinto color, según el cole. Riquiñisimos.




Había una atracción que era como un pequeño safari, una cosa terrible. No sé porque fuimos, si estamos totalmente en contra de este tipo de cosas, pero una vez pagada la entrada al parque, no pudimos negarnos a ver animales.


Esta es la peor montaña rusa que he montado en mi vida, pero no por cutre, sino por el miedo que da.
Grité tanto que se me fué la voz y estuve afónica dos días. Un horror. Cuando salí sólo quería ir a decirle a la gente de la cola, que por dios no se montaran, que era un horror. No sé a cuantos kilómetros por hora íbamos, pero imagínate una caída libre y además a toda leche. NI puta gracia. A Luis le encantó, claro.


 
Y por la noche, música y cabalgata de luces.