Al dia siguiente, habiendo dormido como 4 horas, me las piré del hotel rápidamente si es que quería ver algo, ya que tenía el tren a las 17.30 para Seúl. Estaba sola, asi que decidí ir a ver un templo, que a mi, en realidad es lo que más me mola de estar en Corea, que le vamos a hacer!
Eso, si, visto uno, vistos todos. Pero a mi me siguen encantando. Cada uno tiene sus detalles, y sobre todo el entorno, que a veces mola más que el propio templo.
Para empezar, este estaba en una montaña, a las afueras de Busán, y eso, ya es nuevo.
Tardé menos de una hora en llegar, que para mi, que vivo en elquintocarallo, eso es nada.
Después del metro, había que coger un bus que te subía a la montaña.
Hacía un día maravilloso.
La verdad es que esta época del año, en Corea, es lo mejor del mundo. En verano llueve mucho, y hace mucho calor y muy húmedo, pero en Septiembre, deja de llover y sale el sol, y ya no se va hasta el siguiente verano. Dicen que los inviernos son super secos, que no llueve nada.
Así que durante la primera quincena de Septiembre, aun hace calor, pero se lleva bien. Y ahora, durante el día estás en manga corta, pero por la noche, ya hace pelete.
Bueno, pues eso, que el templo era precioso.
Está en una montaña, que los coreanos se suben andando, hay una ruta de domingueros, porque mi má, como estaba aquello.
Había un riachuelo y pude meter los pies en el río un rato, entre señoras jugando a las cartas y gatos que me miraban, una maravilla.
¡¡Que fotos más increibles, cariño!! Me encantaron las dos primeras y la del tejado del templo
ResponderEliminarqué hermosas las pinturas, los colores, los tejados, vives en un país de cuentos...y muy buenas las fotos.
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